El sábado tuve la oportunidad de transportarme a un tiempo conocido, de deleitar mi alma en un aquí, allá y ahora… Resulta que gracias a Tarita, conocí a Fe, una hermosa mujer que hoy considero una buena amiga. Ella tiene una perrita que igual a Tara pero más cachorra (y más flaca) que se llama Gilda. Es divina. Tara y Gilda se aman, solamente por ella Tara se deja morder las orejas. La noche del sábado, Fe me propuso ir al “Café El Sur”, se lo habían recomendado, tenía buena pinta…, iba a actuar un cantautor. Fuimos. El lugar es súper acogedor, pequeño, con un ambiente muy familiar, muy amistoso. Al entrar, Fe se dio cuenta que conocía al dueño, Alfredo, desde hace muchos años… qué vueltas da la vida! Alfredo agradablemente, se acercó a saludarnos a la mesa, nos habló del espectáculo de esa noche y de los que habrán (y a los que iremos). En fin, nos hizo sentir cómodas e integradas a ese nuevo planeta en el que nos hallábamos. Se hicieron las once, y Davini (el cantautor) desenfundó la guitarra, mientras Alfredo lo presentaba. Me quedó grabada una frase que dijo, que luego del espectáculo la comprendí totalmente (al menos eso creo). Dijo algo así como…: “Davini se define como autocantor, que no es lo mismo que cantautor…”. No es textual, pero lo importante es lo de “Autocantor. Luego volveré a esa palabra, para la cual -desde mis adentros- encontré una definición. El afiche que promocionaba su función, decía: “Canciones que sentir, versiones de cantautores sudamericanos y españoles, una noche de magia a la luz de las velas”. Es el titular más fiel, para dar paso al Espectáculo. Con el guitarra a cuestas, sentado en el taburete, Davini acomodaba las hojitas en su atril. Cada canción era un misterio y una historia. El público totalmente abducido por ese clima de paz reivindicativa y quizá anidando en nuestros inconscientes aquella esperanza de que la palabra Libertad, todavía tiene sentido. Cada vez que introducía la historia de la siguiente canción, en mis adentros tenía la sensación de estar abriendo un regalo. Sí, esa emoción de… ¡¡¿Qué será lo que vendrá??!! Me gustaron todas las canciones, todas. Me conmovió muchísimo la versión que hizo de Atahualpa Yupanqui “Yo Tengo Tantos Hermanos“, “Volver” y “Alfonsina y el mar”. La primera casi me saca una lágrima… Y la última, que es de mis favoritas, le gusta mucho a Fe. Todo parecía estar coordinado esa noche. Mientras escuchaba a este Autocantor, inevitablemente, se me venía a la cabeza la imagen de los debates de la reciente campaña electoral, sobre todo, lo referente al tema Integración. Pensaba…, que si esta gente que está en el poder, alguna noche de tantas solamente por unos instantes, se dejaran invadir por la majestuosa sensibilidad de artistas como Davini…, quizá, sentirían vergüenza de sí mismos. Para finalizar vuelvo al principio… Autocantor Desde lo empírico y espiritual, voy a proponer una definición. Me gusta darle vueltas a las cosas, navegar en las etimologías, en las antípodas de las sensaciones… o algo así. Pienso que un Autocantor es aquel que, a través de diferentes cantautores hace sonar su alma. Aquel que logra que un ‘Do menor’ sea una lágrima y que un ‘Sol’ sea una sonrisa. Es un alquimista que trabaja con su PerSonalidad, que en términos musicales, me gusta definirla como la forma en que suena su persona. Y es esa “Sonalidad” la que nos toca la fibra. |

3 comentarios:
¡Hola Tía Doc!
Me contagiaste tu virus...ahora soy yo el que anda de baja con el blog.
Me gustó la frase en la cual mencionas a los políticos y los artistas, otro buen ejemplo lo puedes encontrar en el "El concierto "Paz sin Fronteras", que se realizó el pasada Domingo en la frontera colombo-venezolana.
Fue un concierto propuesto por el cantautor (este si es cantautor) colombiano, Juanes, como respuesta a la crisis diplomática entre Ecuador, Colombia, Venezuela y Nicaragua.
Entiendo que Juanes le pidió al presidente colombiano, que no asistiera, porque no será un evento político. ¡Bravo por él!
No tuve oportunidad de verlo, pues estaba en pleno trabajo, aunque logré ver un resumen y la respuesta de la gante fue espectacular, realmente borraron la frontera.
Por tu descripción tan sensual del Café El Sur, pues.. parece que te gustó.
Si algún día llego a pasar por Valladolid, paso por el, previa llamada para invitarte, jejeje
Saludos
Dónde anda el café El sur?
Tengo ganar de ir a tomarme algo allí.
He estado viendo el blog y me ha emocionado bastante. No estoy de acuerdo con muchas cosas y estoy 100 % con otras. No importa. Lo interesante es que este blog, de ahora en adelante empezará a estar presente en mis mañanas mate en mano desde la lejana España. Un fuerte abrazo y felicitaciones
www.posicionarsitio.es
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